Abandono de bebés


Hoy en la ciudad de Chihuahua nos despertamos con  otro caso más de bebés abandonados. En esta ocasión es una niña con escasos minutos de nacida. Ayer en la tarde, una mujer la dejó a las puertas de un templo católico, desnuda, envuelta sólo en una toalla ensangrentada. Todo parece indicar que era su madre, quien descendió de un automóvil para bajarla y luego se fue, supongo yo, sin mirar atrás.

Cada vez que sucede algo así, me agobia un sentimiento de impotencia, de confusión total. La mayoría de la gente debe sentir igual o parecido, pues empezamos a reflexionar en lo que un hijo significa para casi todas las madres y para las que siempre han deseado ese don que la vida les niega por diversos motivos.

Las solicitudes de adopción no se hicieron esperar. Parejas y personas solteras expusieron su caso y su anhelo de tener a la niña. No es fácil ese proceso y ellos están dispuestos a soportar diversos trámites con tal de cumplir el hermoso sueño de ser padres.

Espero que esa bebita encuentre un buen hogar, donde le proporcionen el amor que no va a recibir de su madre biológica. Sin saber nada de su vida, condeno la actitud de esa señora por exponerla al frío extremo de nuestra ciudad, sin ningún tipo de protección. Por otro lado, lo bueno es que la dejó en un lugar donde pasa mucha gente y fue atendida con rapidez.

Como madre de una bebé de casi dos años, me estremezco ante estas noticias. Todavía existe la capacidad de asombro, todavía existen los sentimientos y el instinto maternal. Dios se encargará de ordenar las cosas y, gracias a Él, hoy la niña está bien de salud, a pesar de que tuvo principios de hipotermia.

Anuncios