La fábula del comerciante


Me permito compartir esta fábula de autor anónimo, que siempre me pone a reflexionar un poco. La publicidad nos puede convencer de cualquier cosa.

“Si nos programamos para fracasar, fracasaremos y si nos mentalizamos para ganar, ganaremos. Es una simple elección personal.”

Había una vez un ciudadano que vivía al lado de una carretera donde vendía unas ricas albóndigas con pan. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía la radio, no leía los periódicos, ni veía la televisión.

Alquiló un trozo de terreno, colocó una gran valla y anunció su mercancía gritando a todo pulmón: “Compren deliciosas albóndigas calientes”. Y la gente se las compraba.

Aumentó la adquisición de pan y carne. Compró un terreno más grande para poder ocuparse mejor de su negocio. Y trabajó tanto que dispuso que su hijo dejara la Universidad donde estudiaba Ciencias Comerciales a fin de que le ayudara.

Sin embargo, ocurrió algo importante. Su hijo le dijo:

-“Padre, ¿pero no escuchas la radio, ni lees los periódicos? Estamos sufriendo una grave crisis. La situación es realmente mala; peor no podría estar”.

El padre pensó: “Mi hijo estudia en la Universidad, lee la prensa, ve la televisión y escucha la radio. Sabe entonces lo que dice”.

Compró pues menos pan y menos carne. Sacó la valla anunciadora, dejó el alquiler del terreno a fin de eliminar los gastos y ya no anunció sus ricas albóndigas con pan. Y las ventas fueron disminuyendo cada día más.

Después de un tiempo, el negocio estaba realmente afectado.

-“Tenías razón, hijo mío”, le dijo al muchacho. “Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis”.

Lee mas en: http://www.enplenitud.com/fabula-del-comerciante.html#ixzz2zuRP16iL
Descarga libros gratis en http://www.enplenitud.com/libros

Anuncios

Honor a quien honor merece


Hace unos días, tuve la oportunidad de asistir a un concierto de Raúl Ornelas.

¿Quién es Raúl Ornelas? preguntaron algunos y se preguntarán otros tantos al leer este artículo. No eImagens un artista reconocido, muchas gente no sabe qué tipo de música interpreta, pero al momento en que se nombran cantantes como Alejandro Fernández,Víctor García, Pandora, Reyli, y hasta esa señora que no quisiera mencionar, pues su solo nombre me produce aversión: Thalía.

Las personas que me conocen, saben que ella no es santo de mi devoción y su voz la considero como una de las peores del mundo. Si alguien me quisiera torturar, con cinco minutos de su música sería suficiente para pedir clemencia. Por esa razón, evito nombrarla en mis escritos, pues trato de ser neutral.

Por suerte o por desgracia, hoy su nombre se relaciona con Raúl Ornelas. La mayoría de sus seguidores se dieron de topes al saber que Thalía se atrevió a tocar una de sus mejores canciones, la cual fue incluida en el álbum “Desde el exilio” en 1999 y en “Manual de lo prohibido” en 2002. Se trata de “Manías”.

Lo más grave de todo, es que la publicidad ha hecho creer a varias personas que la ex Timbiriche es autora de la canción. Esa misma publicidad eleva hasta el cielo a falsos artistas y entierra a los verdaderos. Para nadie es secreto que se mueven muchos intereses en las disqueras y sólo desean crear un producto para las masas. Hay una enorme lista de “cantantes” populares con nulo talento y son reconocidos en casi todo el mundo.

Me da pena que ese fenómeno se presente en todos los ámbitos. En literatura existe un gran número de autores que vende millones de libros al año y analizando su obra se llega a  concluir que no tiene ningún valor. También son comunes los plagios y grandes escritores quedan en el anonimato.

No puedo evitar que todo esto siga sucediendo, pero sí es posible poner mi granito de arena para difundir la buena música y enaltecer a sus verdaderos autores.

Mis canciones favoritas de Raúl Ornelas son: Las cartas sobre la mesa, Qué bendición y Tu fantasma. No tenía el gusto de conocerlo personalmente y el viernes pasado me llevé una gran satisfacción al estar en su concierto.

Gracias a Dios que todavía existen los verdaderos artistas.