Los números de 2013


Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2013 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un tren subterráneo de la ciudad de Nueva York transporta 1.200 personas. Este blog fue visto alrededor de 5.100 veces en 2013. Si fuera un tren de NY, le tomaría cerca de 4 viajes transportar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

Anuncios

Regalos de Navidad


Feliz-Navidad1Estos días en que el mundo es diferente, pues, aunque en muchas ocasiones el nacimiento de Jesús se hace a un lado y adoptamos nuevas costumbres y creencias, el anhelo de paz sigue ahí, en la mayoría de las personas.

Respeto a quien no piense como yo, es lo que debo tatuarme en el corazón y la mente. 

Mis padres me decían que el Niño Jesús iba a llegar durante la madrugada y, si me había portado bien, me dejaría un juguete. Uno solo. Nunca pedí algo específico y la ilusión que experimenté durante mi infancia es un tesoro invaluable. Un año debía pasar para tener un regalo y siempre era recibido con júbilo.

Hoy se reciben más regalos y menos alegría.

Los niños piden y piden, los papás trabajan y trabajan. Nada es suficiente. Hay casos de padres que viven al día, pero para los regalos de Navidad se endeudan por el resto del año. El consumismo impera y se fomenta a los niños desde temprano.

Es tiempo de enseñarles el valor y el esfuerzo por conseguir algo y no tomar como una obligación todos sus deseos.  Me parece inconcebible que alguien sea capaz de hipotecar su casa para festejar los quince años de su hija y también que les compren toda la lista de carísimos regalos que a veces terminan arrumbados en un rincón. Hay que conservar es la ilusión de los niños, pero no a ese precio, pues darles todo lo que piden hace que después quieran conseguir todo a como dé lugar, sin importar cómo lo consigan.

Es difícil encontrar un punto de equilibrio, pero vale la pena intentarlo.

Se acerca Navidad, esa mágica fecha que a tantos nos conmueve y nos impulsa a ser mejores personas cada año. Aprovecho para enviar un abrazo a todos los que me leen y les agradezco a quienes me han enriquecido con sus comentarios.  Feliz Navidad y que Dios nos permita seguir escribiendo.

Imprudencias mortales


Los accidentes son terribles, más cuando las víctimas son niños.  El estado de Chihuahua ha sido escenario de múltiples tragedias en este año y siempre que suceden, vemos de qué manera se podrían haber evitado. Como dice el dicho: “Ya ahogado el niño, ahora quieren tapar el pozo”.

Ayer despertamos con una aterradora noticia: Tres niños murieron en un incendio y al parecer lo originó un “diablito” conectado a un poste de la Comisión Federal de Electricidad. Con lo caro que es el servicio de luz, no me atrevo a juzgar a las personas que hacen usan ese recurso, aunque no deja de ser incorrecto.

La gente y los medios de comunicación dan más detalles, mas no quiero seguir escuchando; una escalofriante sensación me recorre todo el cuerpo y ahí permanece por varios días.

El padre de los niños y otro hijo de éste, están muy graves. Me estremezco ante el dolor que debe sentir la madre de estos pequeños, de verdad no tiene nombre una tragedia de esta magnitud, igual que no lo tuvieron los accidentes de la maquila Blueberry en Juárez y el Aeroshow en Chihuahua.

Las heridas físicas, psicológicas y espirituales permanecerán por mucho tiempo, hay personas que no se recuperan nunca. Quise escribir esto porque lo navega en mi mente una y otra vez y necesita salir para que no me afecte en demasía.

Debemos estar agradecidas todas las personas que no hemos pasado por hechos tan traumáticos. A veces queremos morir por una decepción amorosa o por creer que nadie nos acepta, pero eso deja de tener importancia al sufrir una catástrofe.

La imprudencia es la causa principal de los accidentes y la mayoría de nosotros queremos creer que sólo les pasa a los demás, que estamos exentos de tragedias. Dejamos de ponernos el cinturón de seguridad y a veces también a nuestros hijos pequeños, creyendo que es imposible que suceda un choque. La automedicación se practica de forma general, hacer conexiones eléctricas peligrosas es una constante, no darle mantenimiento al calefactor de casa es otro riesgo inminente. La lista es muy larga.

Las noticias malas se extienden por todos los medios en unos cuantos minutos y empiezan los comentarios de los lectores, los cuales pueden ser crueles e injustos con las víctimas. Buscar culpables se ha convertido en un deporte mundial, existan o no.

Somos imprudentes al opinar y condenar a la ligera. A veces las discusiones se tornan agresivas y tan cargadas de palabras altisonantes, que hasta se pierde el tema.

Los imprudentes, borrachos, asesinos e infieles son los demás, mientras no seamos cachados en un de esas situaciones.

Prudencia es la clave para evitar la mayoría de las tragedias. Usémosla.