El paso más difícil


Perdonar es difícil. Perdonarse a sí mismo es aún más difícil.

Después de aceptar que “la hemos regado”, el siguiente paso es como si  se aprendiera a caminar de nuevo. El temor a las caídas es fuerte y siendo adultos es aún más grande que cuando fuimos bebés.

Cuesta aceptar los errores, el llanto puede fluir por semanas enteras y parece que nunca cesará.

Algunas situaciones no tienen arreglo, otras sí. Precisamente por las que sí lo tienen, debemos seguir adelante.

Las palabras hieren más que un latigazo y hoy, que he recibido cientos de ellos, me pongo en el lugar de esas personas que herí con mis propias palabras, con mi indiferencia, con mis rencores.

Agradezco a Dios por esos golpes necesarios para crecer y salir de esos agujeros profundos en donde me fui metiendo sin darme cuenta; esos  túneles oscuros en donde me interné yo misma y luego me quejé de la soledad.

Aunque suene trillado, cualquier día es bueno para empezar y ese día puede ser hoy.

 

A perdonar sólo se aprende en la vida cuando a nuestra vez hemos necesitado que nos perdonen mucho

Jacinto Benavente

 

Anuncios

4 comentarios en “El paso más difícil

  1. Un post muy bonito,y muy cierto lo que dices. Sobre todo creo que el camino esta en empezar por pordonarnos a nosotros mismos, perdonar todo eso que detestamos de nosotros y aceptarlo.

    • Gracias por tus palabras y gracias también por tu visita, María. El perdón a nosotros mismos es la clave de la mayoría de nuestros problemas y no nos damos cuenta hasta que tocamos fondo. Te deseo un bonito día :o)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s