Lo prohibido atrae


Hoy que empieza la Cuaresma, me  he puesto a reflexionar un poco en el sentido de esta celebración. En catecismo aprendí el significado y los ritos que se acostumbran desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Pascua y por mucho tiempo traté de seguirlos al pie de la letra, aunque nunca faltan los tropiezos.

Hay anécdotas simpáticas, como aquellas ocasiones en que tratas de cumplir correctamente con el ayuno y abstinencia, pero no falta alguien que llegue con los más exquisitos antojos, ofreciéndotelos con insistencia. Lo curioso es que a veces esas personas no acostumbran compartir nada el resto del año.

Este día sucedió algo parecido. No recordaba la fecha y tampoco que teníamos un cumpleaños en la oficina. Llegué directo a desayunar y creo que comí más de lo acostumbrado en días normales. Fui a comer, pero con demasiada moderación y al regresar al trabajo me dieron unas ganas irresistibles de  probar una paleta de bombones que tengo desde el 14 de febrero (nunca se me había antojado). Ahora mismo se me antoja una golosina y por lo general casi no las consumo.

“Es el diablo”, diría mi madre si llegara a exponérselo. Lo cierto es que lo prohibido siempre nos atraerá. 

 Y mañana, esa paleta volverá a ser inapetecible.

Anuncios

3 comentarios en “Lo prohibido atrae

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s